10 octubre 2006

Día 1. Madrid - Beijing

Viajar a China era uno de los proyectos que hace tiempo tenía en la mente y si bien no dediqué demasiado tiempo a su preparación, había tres premisas que debían cumplirse: la primera que teníamos que hacer el viaje Madrid-Pekín en vuelo directo; la segunda queríamos ver Guilin y la tercera llegar a Hong Kong, desde Guangzhou, vía marítima, es decir por ferry.

Así que el itinerario escogido estaba claro. El orden era lo de menos y después de ver algunos folletos de mayoristas contratamos los servicios a través de nuestra agencia de viajes, según el circuito “Culturas Imperiales”, del catálogo de Travelplan.

El viaje se ajustó a lo previsto concretándose en el siguiente programa:

Madrid-Beijing-Xian-Guilin-Guangzhou-HongKong-Shanghai-Beijing-Madrid, haciendo un total de 16 días, 14 noches.

El vuelo salía a las 16,05 h. por lo que tomamos el tren Ave Zaragoza-Madrid el cual, tras un recorrido que duró 1 hora 40 minutos, nos dejó en la estación de Atocha. Desde aquí un taxi nos acercó a la Terminal T1, de Barajas, donde llegamos sobre las 12,45 h. Pasamos por el mostrador de Travelplan, en el que nos entregaron los pasajes de avión y nos desplazamos a los mostradores de facturación. En esos momentos facturaban para otros vuelos, tales como Punta Cana y Acapulco, con lo que estuvimos esperando casi una hora hasta que facturaron dichos vuelos, con salida programada anterior a la nuestra. Una vez realizado el trámite correspondiente, y libres del pesado equipaje nos fuimos a comer a uno de los restaurantes del aeropuerto.

Una vez más, y ya he perdido la cuenta, el embarque se retrasó casi tres horas sin que ningún responsable de Air Europa diera explicación alguna con lo que llegamos a la conclusión de lo desvalidos que nos encontramos, jurídicamente hablando, con las Compañías aéreas. Otro hecho negativo que me viene a la mente es que después del retraso, sin haber explicado el porqué y sin dar ningún tipo de disculpas, pasaran ofreciéndote unos auriculares a 3€.

El vuelo fue perfecto, nos dieron de cenar y almorzar, y entre cabezadas y lectura se pasaron las 11 horas que duró el trayecto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interesante la introducción