11 octubre 2006

Día 3. Beijing




Nos levantábamos a las 7,30 y a las 8,15 ya estábamos en el comedor disfrutando de un desayuno-buffet muy completo: zumos, huevos fritos, beicon, queso, yogur, fruta y, como no, el café con leche con tostadas con mantequilla y mermelada. En el buffet había posibilidades tales como: espaguetis, pollo, fríjoles, salchichas, etc. etc

A las 9 llegó nuestro bus para recogernos, a fin de iniciar la segunda visita a la ciudad. El programa contemplaba un recorrido por los siguientes lugares: Plaza de Tiananmen, Ciudad Prohibida, Palacio Imperial de Verano, Comida típica china; por la tarde, después de un corto descanso en el hotel, espectáculo de acrobacia china y, finalmente, cena incluido el renombrado pato laqueado.

El día amaneció lluvioso y gris, poco apto para lucirse en el arte fotográfico por lo que, enfundados en nuestros impermeables de plástico transparente, de diferentes colores, nos adentramos por la Plaza de Tiananmen, inmensa, abarrotada de turistas, la mayoría aborígenes en vacaciones. De la plaza lo más destacable su grandiosidad y el estilo sobrio de sus edificios y monumentos. En el centro el Monumento a los Héroes del Pueblo; rodeándola: El Palacio-Mausoleo de Mao Zedong, el Palacio de la Asamblea Popular, el Museo de la Historia de China y el Museo de la Revolución China.

La Ciudad Prohibida, o Palacio Imperial, es impresionante. Construido entre los años 1406 y 1420, sus dimensiones son espectaculares, teniendo cerca de 1 kilómetro de norte a sur, y unos 750 metros de este a oeste, cubriendo una superficie total de 720.000 metros cuadrados. Nos comentaba la guía que, junto con los salones de ceremonias oficiales, cuenta con unos 800 edificios y cerca de 10.000 habitaciones. El conjunto monumental lo forman una serie de construcciones, todas ellas con características similares en cuanto a estilo de arquitectónico se refiere. Sus pinturas barnizadas, en colores vivos y coordinados son una gozo para la vista. Los tejados destacan por el colorido de sus tejas, con acabados en una especie de gárgolas, que generalmente representaban un dragón. Las columnas, lacadas en rojo oscuro, presentaban un aspecto sumamente cuidado, al igual que todo el entorno. Merece destacar el Palacio de la Suprema Armonía, situado en el centro del conjunto, y al que se tiene acceso por medio de una magnífica escalinata de mármol.

El lago Kunming, en el que se encuentra el Palacio de Verano, es un lugar idílico, en el cual merece la pena señalar el puente de 17 arcos y el Barco de Mármol, especie de cenador mandado construir por la Emperatriz además de, por supuesto, el propio Palacio y su entorno. La flor de loto se muestra exuberante ante los ojos curiosos.

La comida la realizamos en un restaurante muy agradable y supuso una repetición de la del día anterior, salvo en la variedad de los alimentos que nos ofrecieron

Por la tarde noche fuimos a ver el espectáculo de acrobacia china que nos dejó sorprendidos por la agilidad que demuestran los acróbatas, además de lo vistoso de los trajes y decorados. Me recordaron a los protagonistas de aquella estupenda película, “Tigre y Dragón” creo que era su título. El comentario general era que, viendo las habilidades de los actores, se comprendía que todas las ventanas de las casas, incluso en los pisos más altos, tuvieran rejas.

La cena la hicimos en otro restaurante típico. Así mismo, sobre la mesa redonda, dispuesta para 12 comensales, el plato giratorio, las viandas sobre el mismo, y a servirse cada uno, según gusto y ganas. El pato laqueado lo trocearon a rodajas, a la vista de todos, y después lo sirvieron en fuentes para que cada cual tomase lo que le apeteciera. Normalmente se toma un trozo y se sumerge en una de las salsas servidas para tal menester. Particularmente, debo decir que me decepcionó pues lo encontré algo insípido, por lo que me dediqué a los otros manjares de la mesa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lastima de dia nublado. Fotos buenas

Anónimo dijo...

Parece que lo estoy viviendo. Me gustaría poder hacer el viaje y recorrer estos mismos lugares.
Chao