15 octubre 2006

Dias 6,7,8. Beijing - XIAN - Guilin



Día 6. Beijing – Xian

Después del copioso desayuno de costumbre tuvimos unas horas libres. Dedicamos el tiempo a pasear por los alrededores del hotel donde, casi enfrente del mismo y a dos manzanas, pudimos “descubrir” uno de esos famosos hutong; tranquilo, con los moradores sentados en las puertas de sus casas, o dedicados a sus faenas domésticas, nos saludaban con el afectuoso “ni hao”, algo así como nuestro hola, o buenas. En una esquina, en plena calle, pudimos ver ejercer el oficio de peluquera femenina.

Regresamos al hotel y subimos al bus que nos llevó a comer a un restaurante situado en un enclave de viaductos y scalectrics.

Tras la comida fuimos al aeropuerto donde embarcamos para Xian. El vuelo duró hora y tres cuartos. Allí nos recibió un nuevo guía, para nosotros Alberto, muy simpático y dominador de chistes hispánicos. Una vez instalados en el hotel Aurum International, céntrico y bien situado, aprovechamos para asearnos un poco y dar una vuelta por el centro de la ciudad en la tarde noche. Una muralla de 14 Km. lo circunda. Destacan la Torre de la Campana y la Torre del Tambor, iluminadas artísticamente, haciendo que en la noche parezcan de oro, rodeadas por los luminosos de los centros comerciales y las áreas de esparcimiento, donde la gente disfruta del paseo y de la tertulia. Vendedores de golosinas y suvenirs, lanzadores de cometas con colas iluminadas por diminutos leds de colores, padres con sus hijos pequeños corriendo, o sentados observando el movimiento. Las calles, con los comercios abiertos todavía, eran un hervidero de gentes, luz y color. Me fascinó Xian de noche.

Cenamos en el mismo hotel, donde un variado buffet, permitía seleccionar los platos preferidos. Tomé una sopa algo picante, muy buena, unas berenjenas rellenas, riquísimas, y un bistec a la plancha, hecho en el momento y en su punto, con unas patatas fritas, también recién hechas; Uva, melón y sandía, de postre. Una buena cerveza, para acompañar. Precio del menú 120 yuans,12€.

Día 7. Xian

La mañana salió gris y chispeando, y después de abundante desayuno tomamos el bus para visitar las figuras de los guerreros de terracota, situadas a unos 35 Kms. de Xian.

El paraje está situado en un gran parque, con zonas arboladas y cuidado césped, debiendo aparcar a cierta distancia del centro, por disposición de la UNESCO, con el fin de preservar las figuras de la contaminación que pueden producir los escapes de los vehículos motorizados. Así que nos enfundamos en nuestros impermeables transparentes y nos dirigimos al centro museo.

El pabellón que alberga las figuras de terracota, unas 8.000, es una estructura de techo semicircular, sin columnas, con cristaleras que dejan pasar la luz, y que viene a cubrir el área de las excavaciones, donde pueden verse las hileras de soldados, carros de combate y caballos. Sin embargo, a mi personalmente, me decepcionó el continente, pues impide apreciar, por la distancia de observación y la cantidad de visitantes, los detalles de las figuras. Resulta incómodo y poco didáctico ya que no llegas a poder valorar bien los detalles de las figuras.

Los pormenores los pudimos valorar mejor en otro pabellón museo, en el que se exponían una serie de figuras escogidas que evidenciaban el trabajo artístico de las mismas.

Después de la visita fuimos a comer, pudiendo saborear la variedad de los ricos raviolis de Xian. Seguidamente visitamos la Pagoda del Gran Ganso, con cinco plantas, construida en el año 652 para guardar las escrituras budistas traducidas por el monje Xuan Zang.

Día 8. Xian - Guilin

Dispusimos de la mañana libre, por lo que nos dedicamos a visitar las mismas zonas que ya vimos por la noche el día de llegada. Con el día el tráfico aumentó pero, aun así, nos permitió ver un centro moderno, con edificios singulares, de construcción típica china. Xian es una gran ciudad con más de 7 millones de habitantes. Avenidas amplias y comercios modernos y con gran actividad. También zonas típicas, áreas comerciales autóctonas. Gente amable.

Nos dirigimos al aeropuerto para embarcar con destino a Guilin. La comida la hicimos en el propio avión. El vuelo fue correcto y después de una hora y cuarenta minutos aterrizábamos. Recogida de maletas, autobús y recepción en el Hotel Guilin Plaza.

El hotel correspondía a la categoría anunciada, 4*, bastante aceptable la habitación que nos correspondió, un amplio y agradable lobby, buen comedor y varios restaurantes. Pero al contrario que el de Xian, este estaba alejado del centro de la ciudad, lo cual no representó un gran inconveniente dado lo barato que resulta el taxi.

Después de asearnos decidimos dar una vuelta pero el calor sofocante nos hizo desistir de ello así que esa noche cenamos en el bar del hotel.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Xian de noche debe ser fascinante.
¡Qué envidia!

Anónimo dijo...

Muy bonitas las pagodas iluminadas y muy interesante la descripción nocturna del entorno del centro Xian